El niño fue bajado de la cruz y el sacerdote le invitó a decir algunas palabras.
Por: Agencias
La Vanguardia España.- El miércoles se realizó en la localidad jujeña de Humahuaca, en Argentina, la “marcha por la paz y la Justicia†que incluyó la “crucifixión†de cinco personas, entre ellas un adolescente y un niño de 9 años que terminó llorando, tras pasar tres horas atado a una cruz. La movilización, que es impulsada por el párroco de la iglesia local, Jesús Olmedo, incluyó la suspensión de clases previa autorización del Ministerio de Educación de Jujuy. El intento por hacer bien gráfico lo que está sucediendo con los niños en el mundo llevó a que entre las crucifixiones simbólicas hubiera dos menores. Incluso el chico en algún momento comenzó a llorar, lo que llevó a que en plena ceremonia, y advertido de lo que sucedÃa, el cura describiera la situación: “Me están diciendo que el niño está derramando lágrimas de dolor y me preguntan si lo puedo bajarâ€. Después de esa intervención el chico fue bajado de la cruz y el sacerdote lo invitó a decir algunas palabras. Según relataron testigos que participaron de la ceremonia, ante el silencio del niño, el cura replicó: “No quiere decir nada. ¡El silencio es más fuerte que el grito!†Consultado por el diario Página 12, el cura argumentó que “el niño lloraba porque hacÃa un poco de frÃo. Pero también lloran los hombresâ€. El cura aseguró que “el chico querÃa ser crucificado y la madre lo habÃa autorizado†El acto se realizó en la plaza Sargento Gómez de Humahuaca, y allà tuvieron lugar las “crucifixionesâ€, que no habÃan sido anunciadas previamente. Para realizar la actividad, las escuelas enviaron a las familias una autorización para asistir, que debÃa ser completada y firmada por los padres. El cura aseguró que “el chico querÃa ser crucificado y la madre lo habÃa autorizadoâ€. También afirmó que “el acto fue hermoso, todos quedaron encantadosâ€. Sin embargo, al niño no se lo vio disfrutando de la situación.